lunes, 20 de abril de 2009

¿Pensamiento crítico?... ni crítico, ni pensamiento...


Otro artículo muy razonable que he encontrado en http://www.mentat.com.ar/pensamiento-critico.htm y que muy bien podría aplicarse a mis excompañeros españoles...


En la era de la información y el conocimiento, de la tecnología y la tecnocracia, el modelo de pensamiento científico ha ganado suficiente prestigio como para que prácticamente todos los ámbitos se hayan vuelto permeables a su influencia y lineamientos ideológicos.

Deseamos plantear una objeción crítica a esta permeabilización, fundamentalmente porque consideramos que es una influencia masiva acríticamente aceptada en la cultura.

Consideramos que ciertos errores conceptuales derivados de este reinado del “pensamiento científico” generan consecuencias que son realmente importantes para analizar.


Necesitamos remarcar un hecho: tanto ciencia, lógica, como matemáticas son completamente inútiles para determinar la esencia de lo subjetivo, lo estético, lo ético. (¿Qué queremos decir con determinar? Exactamente lo que dice la RAE: 1. Fijar los términos de algo. 2. Distinguir, discernir. 3. Señalar, fijar algo para algún efecto. 4. Tomar resolución. 5. Hacer tomar una resolución.)

Se ha discutido mucho acerca de los excesos de lo irracional originado en las supersticiones y las pseudociencias. Incluso ya no se duda en incluir a las religiones entre las fuentes de la irracionalidad que nos pueda aquejar como civilización.


Probablemente jamás sea suficiente todo el esfuerzo para prevenir los excesos de la irracionalidad. No obstante, podemos señalar que se puede hablar también de los excesos que derivan de una asimilación acrítica de los preceptos científicos. Y poco se habla de ello.

Está de moda declararse agnóstico, escéptico y materialista. Y por lo general - de una u otra forma - hay errores conceptuales importantes subyacentes en estas posturas popularizadas.

Muchas veces hallamos que quien afirma ser agnóstico cree estar diciendo lo mismo que el materialista, que no cree en nada que no sea tangible y observable. Nada más lejano, el verdadero agnosticismo sólo plantea que cualquier realidad inmaterial es inaccesible al entendimiento humano. Si lo inmaterial existe no lo podemos conocer.

Por otra parte tenemos a los escépticos. La mayoría de los que se declaran escépticos son pseudoescépticos. Tienen dudas y desconfianzas de todo menos de las autoridades científicas y académicas, sobre las que depositan una indiscutible fe. El verdadero escéptico tiene dudas y desconfianzas metódicas que incluso suele aplicar al establishment del conocimiento académico y las autoridades que lo representan. En este caso, la máxima libertad intelectual se manifiesta con claridad y sin caer en excesos ni descuidos.


El materialismo de moda es la más pobre de las posturas ya que no origina nada propio sino que es subproducto de una objetividad mal entendida o de un escepticismo mal entendido; no sólo es incapaz de dudar de ciertos presupuestos que asume con ingenuidad sino que ignora el hecho demostrado de que siempre la teoría determina la observación.

Por supuesto que estamos hablando de las manifestaciones más populares de estas posturas de moda. Lamentablemente, no faltan los científicos y filósofos de la ciencia que representan las versiones más pulidas de la moda.


Ojalá que no lleguemos a aceptar que se determine la apreciación estética de un poema utilizando el método científico o el pensamiento crítico. Que no caigamos en la ingenuidad de dejar nuestras políticas en manos de científicos, como sueñan ciertos escritores de ciencia ficción. Que no intentemos justificar biológicamente la superioridad moral de una raza, que no recaigamos en la sociobiología brutal, profundamente ignorante, de otras épocas. Ojalá que no intentemos observar lo bueno y lo justo en un laboratorio.


Esperamos que las formas populares de esta tendencia cientificista no se plasmen en representatividades políticas, administrativas y educativas.

Debiéramos ser verdaderamente libres de creer en cosas inmateriales. Es perfectamente legítimo. En principio, si uno no pretende hacerla una creencia científica, ni intenta imponérsela a otros con fanatismo irracional, ni hace daño u ofensa a nadie, es una creencia legítima.

No estamos hablando de creencias sobre la verdad, sino de la verdad acerca de las creencias subjetivas, lógicamente incontrastables con algo material.


Permitámonos creer que es un absurdo imponernos la condición de sólo tener creencias acordes a los principios científicos. No se trata de determinar si es lógico creer en Dios o no, se trata de ser realmente libres para creer en nosotros mismos.

Patricio Jorge Vargas Gil


(Actualizada con fotos dic 2009)

jueves, 9 de abril de 2009

El dia que los "escépticos" se convitieron en cómplices de la tragedia

Mas de 200 muertos llevan contabilizados en Italia a la hora de escribir estas líneas, y leo en toda la prensa internacional que un cientifico visionario y valiente, capaz de enfrentarse a los dogmas de la ciencia oficial, a la comunidad de sismólogos y, en definitiva, a los escépticos cobardes que sólo permiten lo políticamente correcto, ya había advertido de lo que se avecinaba. Pero sus colegas escépticos, tan dogmáticos y miserables como siempre, lo llamaron pseudocientifico, alarmísta, charlatán... ¿no os suena a nada? Cuando he leído en la prensa las frases que Guido Bertolaso, Jefe de Protección Civil en Roma y redomado escéptico, lanzó al visionario que advertía del seismo, me ha asombrado encontrarme con las mismas expresionesinsultantes, violentos insultos y demás improperios típicos del Círculo Escéptico o la A.R.P. de España: "imbeciles que se divierten propagando noticias falsas", "pseudocientífico", etc... solo le faltó llamarlo magufo...

Esta es una de las noticias que podeis leer hoy en la prensa contando este último logro de los escépticos que prefieren desacreditar y burlarse de quien no opina como ellos, y se atreve a ir contra la opinión general:



El escéptico jefe de Protección Civil llamó "imbecil" a un investigador que vaticinó el seismo.

Un científico italiano predijo que habría un terremoto importante en la zona de L'Aquila semanas antes de que el desastre llegara el lunes a la ciudad del centro del país, dejando decenas de muertos, pero fue denunciado a las autoridades por causar pánico en la población.

Una serie de temblores se sintió en la región a mediados de enero y los sismos continuaron con intervalos regulares, aumentando la alarma en la ciudad medieval de la montañosa región de los Abruzzo, situada a unos 100 kilómetros al este de Roma.

Hace un mes, unas furgonetas con altavoces comenzaron a circular por L'Aquila pidiendo a sus habitantes que evacuaran sus casas, después de que el sismólogo Giampaolo Giuliani predijera que se iba a producir un gran terremoto, desatando la ira del alcalde.

Giuliani, que basó sus pronósticos en las concentraciones de gas radón en zonas sísmicamente activas, fue denunciado a la policía por "extender la alarma" y se vio obligado a quitar sus conclusiones de Internet.

El 31 de marzo, la Agencia de Protección Civil celebró en la localidad una reunión del Comité de Riesgos Principales, formado por científicos encargados de valorar estos riesgos, para tranquilizar a la población.

"Los temblores que fueron sentidos por la población son parte de una secuencia típica (...) que es absolutamente normal en un área sísmica como la que hay alrededor de L'Aquila", dijo la agencia en un comunicado en la víspera del encuentro.

"Es útil subrayar que no es en ningún modo posible predecir un terremoto", agregó, y señaló que la agencia no veía motivos para la alarma, aunque a pesar de ello iba a llevar a cabo "un control y atención continuos".

Cuando los medios de comunicación preguntaron sobre la supuesto falla de las autoridades a la hora de salvar a la población antes del terremoto, el director del Instituto Nacional de Geofísica, Enzo Boschi, quitó importancia a las predicciones de Giuliani.

"Cada vez que hay un sismo hay gente que dice que lo ha predicho", afirmó. "Por lo que yo sé, nadie predijo este sismo con precisión. No es posible predecir los terremotos".

Boschi dijo que el verdadero problema para Italia es el fracaso a la hora de tomar las precauciones adecuadas, a pesar de un trágico historial de terremotos.

"Tenemos sismos fuertes, pero luego nos olvidamos y no hacemos nada. No está en nuestra cultura tomar precauciones o construir del modo adecuado en las áreas en las que podría haber terremotos fuertes", enfatizó.

sábado, 21 de marzo de 2009

Otro exescéptico que denuncia los engaños del escepticismo organizado

Acabo de encontrar en http://www.mentat.com.ar/escepticismo.htm una de las cosas mas razonables que he leido sobre los escépticas escrita por alguien que, como yo, también se creyó que eran gente seria hasta que los conoció. Sólo que el autor de estas líneas con mucho más conocimiento, ya que fue uno de los fundadores del movimiento escéptico en Europa hasta que descubrió que era todo un montaje para ganar dinero y fama.



A lo largo de varios años, he condenado el mal uso del término "escéptico" para referirse a quienes cuestionan las afirmaciones sobre anomalías. Lamentablemente, el término ha sido abusivamente utilizado de esta forma tanto por partidarios como por críticos de lo paranormal. A veces, quienes lo emplean diferencian entre los llamados escépticos "blandos" [soft] y los escépticos "duros" [hard], y este mal uso fue uno de los motivos que me llevaron a revitalizar el término "zetétic".

Pero ahora pienso que los problemas creados van más allá de la mera terminología y ha llegado la hora de corregir la situación. Dado que -en términos correctos- "escepticismo" se refiere más a la duda que a la negación -incredulidad en lugar de creencia-, los críticos que adoptan la posición negativa en vez de la agnóstica, pero siguen autodenominándose "escépticos", son de hecho pseudoescépticos y, según creo, han ganado una falsa ventaja usurpando ese título.


En ciencia, la carga de la prueba recae en quien hace la afirmación,
y cuanto más extraordinaria es ésta, más pesada es la carga de prueba que se le debe exigir. El verdadero escéptico toma una posición agnóstica, según la cual no se rechaza una afirmación sino que considera que ésta no está probada. Se afirma que el defensor de aquella afirmación no sustentó la carga de la prueba y que la ciencia debe continuar construyendo su mapa cognitivo de la realidad sin incorporar la afirmación extraordinaria como un "hecho" nuevo.




Antes de afirmar o negar, probar
Considerando que el verdadero escéptico no hace ninguna afirmación, tampoco tiene la obligación de demostrar nada. Se limita a seguir utilizando las teorías establecidas por la "ciencia convencional", como siempre. Pero si un crítico afirma que tiene evidencias para una refutación, es decir, que tiene una hipótesis negativa -asegurando, por ejemplo, que un aparente resultado psi era en realidad un resultado espurio derivado de los procesos de control o de análisis- entonces está haciendo una afirmación y por lo tanto también debe lidiar con el peso de la prueba. A veces, los críticos hacen afirmaciones negativas bastante extraordinarias -por ejemplo, que un OVNI era un plasma gigantesco, o que alguien en un experimento psi obtiene pistas mediante una capacidad anormal para captar sonidos que pasan desapercibidos a los oídos normales-. En tales casos, el crítico que afirma también debe
lidiar con una carga de prueba más pesada que la que se espera normalmente.

Los críticos que hacen afirmaciones negativas, pero que erróneamente se llaman "escépticos", frecuentemente actúan como si no tuviesen absolutamente ninguna carga de prueba sobre ellos, aunque tal posición sólo sería apropiada para el escéptico agnóstico o verdadero. Una de las consecuencias de esta situación es que muchos críticos parecen creer que basta con presentar una argumentación fundada en la plausibilidad de su contra-afirmación, sin necesidad de presentar evidencias empíricas. Así, si en un experimento psi un individuo tuvo una oportunidad para cometer fraude, muchos críticos parec
en asumir no sólo que probablemente lo hizo sino que debió hacerlo, sin importar la completa ausencia de evidencias de que él realmente lo hiciese y, en ocasiones, llegando incluso a ignorar la honesta reputación del individuo en cuestión. Del mismo modo, a veces se considera que unos procedimientos impropios de generación de números aleatorios bastan para explicar las elevadas puntuaciones psi de un sujeto, aunque, en realidad, todo lo que ha podido demostrarse es que tal posibilidad es real. Por supuesto, el peso probatorio del experimento se reduce mucho cuando descubrimos un fallo en su diseño que permitiría que un efecto espurio confundiese los resultados. Descubrir una oportunidad de error debería convertir tales experimentos en menos probatorios, e incluso en poco convincentes. Pero generalmente tal hallazgo refuta sólo aquellas afirmaciones según las cuales el experimento fue "a prueba de errores", pero no a la anomalía en sí.

La presunción no alcanza
Mostrar que una evidencia no es convincente no ofrece base suficiente como para descartarla por completo. Si un crítico afirma que el resultado era debido a un fallo X, ese crítico tiene entonces la carga de la prueba de demostrar que el fallo X pudo producir, y probablemente lo hizo, tal resultado bajo tales circunstancias. Es verdad que, en algunos casos, la apelación a la simple plausibilidad de que un fallo produjo el resultado obtenido puede ser tan grande que casi todos aceptarían el argumento; por ejemplo, cuando descubrimos que alguien que ya había engañado en el pasado tuvo oportunidad para volver a hacerlo en esta ocasión, podríamos concluir razonablemente que este sujeto volvió a engañarnos en esta ocasión. Pero, en muchos casos, el crítico que se conforma con argumentar la plausibilidad de un posible fallo, cierra la puerta de investigaciones futuras cuando el correcto método científico exige que la hipótesis de que pudo haber fallas también debería ser probada. Por desgracia, la mayoría de los críticos parecen felices quedándose sentados en sus escritorios y elaborando explicaciones post hoc. Cualquiera que sea el final de la verdadera historia, la mejor manera de que la ciencia progrese es a través de las investigaciones de laboratorio.

Por otro lado, los partidarios de una afirmación anómala que reconozcan esta falacia pueden ir demasiado lejos en dirección contraria. Algunos argumentarán, como [César] Lombroso cuando defendió los poderes de la medium [Eusapia] Palladino, que la presencia de peluca no niega la existencia de cabello verdadero. Todos debemos recordar que la ciencia nos puede contar lo que es empíricamente improbable, pero no lo que es empíricamente imposible. En ciencia, la evidencia siempre es una cuestión de grado y raramente es, si es que lo es alguna vez, absolutamente concluyente. Algunos defensores de anomalías, al igual que algunos críticos, parecen poco dispuestos a considerar las evidencias en términos probabilísticos, aferrándose a cualquier cabo suelto como si el crítico tuviera que refutar todas las evidencias presentadas en cada afirmación particular. Tanto críticos como partidarios necesitan aprender a pensar que en la ciencia, como en los tribunales, la adjudicación de causalidad es imperfecta y con grados variados de prueba y evidencia. La verdad absoluta, como la justicia absoluta, raramente es alcanzable. Nosotros sólo podemos hacer todo lo posible para aproximarnos a ella.

Marcello Truzzi, Acerca del pseudo-escepticismo

Marcello Truzzi fue un profesor de sociología en la Universidad de Eastern Michigan University, copresidente fundador del Comité para la Investigación Científica de lo Sobrenatural, fundador de la sociedad para la Exploración Científica, y director del Centro para la Investigación de Anomalías Científicas.

lunes, 2 de marzo de 2009

Más pruebas incuestionables sobre el eséptico mentiroso

Me discutían estos días en el blog de Gámez si yo tenía alguna cosa personal contra Francisco Paco-Paquito-Paquete Máñez, y la verdad es que no lo conozco. Pero todo lo que yo pongo en este blog no es fruto de ninguna investigación periodistica ni detectivesca, todo está en la red y lo puede comprobar cualquiera. Y después de sobrevivir a un cáncer a mi me importa bastante poco lo que considereis "politicamente correcto". Me divierte descubrir todas estas mentiras que todo sabemos y que yo me he callado mucho tiempo por no enfadarme con los que creía amigos, pero que nunca dieron muestras de tal amistad cuando fue necesario. Así que me hace gracia ver, desde la distancia, como las teorías mas derechonas de la ingeniería social y la política, se materializan en el mundillo escéptico. Donde todos callan y asienten cuando les conviene.

Estos días se vuelve a reactivar la cacería contra Pedro Amorós, que nunca se había metido con nadie, a raíz del "ejemplar", "riguroso" y "científico" trabajo -así lo definen Mauricio Schwaz, Javier Arméntia, Ricardo Campo, o Luis Alfonso Gámez en sus respectivas páginas- de Paco-Paquito-Paquete Mañez y su escudero Javier Cavanilles. Podeis verlo en: http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2007/5/4/los-caras-belmez; http://locomundo.blogspot.com/2007/06/los-caras-de-belmez-la-resea.html; http://charlatanes.blogspot.com/2007/05/cutre-caras-return.html; http://bajoelvolcan.blogspot.com/2007/05/los-caras-de-belmez.html; http://www.circuloesceptico.org/Documentos/dossier/caras-de-belmez/los-caras-de-belmez-libro.php#a_002... Yo os recomiendo que le echeis un vistazo a todos, y vereís que, desde el enfrentamiento entre la A.R.P. y el Círculo Escéptico por ver quien se quedaba con el negocio del escepticismo en España, no había un consenso general tan evidente en apoyar a un autor y a su libro, salvo quizás la colección escéptica oficial de "Vaya Timo". Para todo el movimiento escéptico organizado español, Francisco Paco-Paquito-Paquete Mañez es el escéptico del siglo... ¿Porqué? Pues simplemente porque es el último traidor al mundo del misterio que ha visto fracasar sus intentos de ser alguien en ese mundillo cobrando por decir que lo paranormal existe, y ahora cobrando por decir lo contrario... Igual que Manuel Carballal, Felix Ares de Blas o el mismo Luis Alfonso Gámez hicieron antes, o Moises Garrido y compañia han hecho después.
Ni uno sólo de los escépticos españoles recuerda ya aquellos articulos de Paco Mañez en revistas como Karma-7 diciendo que captaba voces del más allá en su laboratorio parapsicológico valenciano...
Ni un sólo escéptico quiere mencionar ya los articulos de Mámez en revistas como Año Cero o Más Allá afirmando que conseguía grabar en vídeo imágenes de extraterrestres o de otras dimensiones.

Por no hablar de su "Proyecto SILA", del que ningún escéptico quiere decir nada ahora, y que fué publicado en Psi Comunicación, la revista de la Sociedad Española de Parapsicología (Número de 1994) , afirmando que tenía pruebas de que la telepatía y la ESP eran reales, según los experimentos que había hecho en su laboratorio.

A ver, que yo no me meto en que Máñez pueda decir lo que quiera... lo que no entiendo es que si ahora afirma, como mándan las reglas del buen escéptico organizado, que todo lo paranormal es un fraude, que no existen los fenómenos parapsicológicos, y que todos los que creemos en ello somos unos fríkis... puede escribir en su libro "Cuando la razón duerme" (que por cierto se vende en librerías y no es de distribución altruista y gratuita), cosas como que ha presenciado como una llave se dobla paranormalmente por el efecto Geller...

Así que, una vez más, tenemos un dilema... o el escéptico mentía cuando decía que presenciaba fenómenos paranormales, o miente ahora cuando dice que tales fenómenos no existen. De una forma u otra el "mejor investigador escéptico" para todos los amigos del MEO, es un mentiroso. Y se pilla antes a un mentiroso...

martes, 3 de febrero de 2009

Pedro Amoros, un superviviente a las mafias escépticas

A pesar de haber sido la víctima de la persecución mas salvaje de los escépticos españoles; que lo han insultado, humillado, y vilipendiado en todas sus páginas web y blog, durante los últimos cinco años, Pedro Amorós los ha sobrevivido a todos.

A diferencia de otros cobardes como Máñez, Carballal o Garrido, Amorós jamás ha dado el brazo a torcer y ha resistido todos los ataques sin cambiar de chaqueta. Manteniéndose en las mismas convicciones que tenía hace 20 años. Y ya sólo por eso merece mi respeto y admiración. Además de ser un investigador serio que no tiene miedo a decir que un caso es falso cuando lo es... ni que es auténtico cuando también lo es. Y en eso es en lo que se diferencia de los cobardes que solo dicen lo politica y cientificamente correcto, o sea, que todo es falso.

Yo me hice socio del SEIP hace algo más de un año, solo por solidarizarme con quien estaba siendo masacrado sin piedad por los escépticos y por el diario el Mundo... si, si, ese que aún se presenta como escéptico con la sentencia del 11M y sigue vendiendo conspiraciones paranóicas.Al igual que hicieron con sus socios de la Cope (y ya he dicho muchas veces que los escépticos son la COPE del misterio) con las tonterías sobre la ETA en el 11M, el Mundo esta vez se alió con los no menos dogmáticos, fanáticos e irracionales seguidores del Jiménez Losantos del Círculo Escéptico (o sea Luis Alfonso Gámez), para orquestar una brutal y salvaje campaña multimedia con objeto de hundir a Amorós... Pero el ha resistido estoicamente todas las mentiras y los insultos de los escépticos y hace unos dias nos informaba, a todos los miembros de SEIP, de que estrenaba página web personal. Y Aquí la teneis: http://www.pedroamoros.com/

Al final el tiempo pone a cada uno en su lugar. Los escépticos de Bélmez, con Javier Cavanilles y Paco Mañez a la cabeza, han desaparecido. Su pamfleto sobre Bélmez ha desaparecido de las librería y ya nadie se acuerda de sus patrañas. Y sin embargo Amorós estrena página personal... Así son las cosas.

viernes, 2 de enero de 2009

El escéptico que se invento su curriculum académico

Ya conocíamos el caso del mexicano Mauricio Schwarz, el fotografo que se hace pasar por periodísta científico y que desde que se instaló en España intenta vivir del escépticismo. Pero hoy me encontré este estupendo articulo en internet que no deja lugar a dudas. Resulta curioso que mi madre tuviese razón con aquello de: "dime de que presumes...". ¿Sabeis que muchos escépticos se inventan su titulación académica para parecer más serios? Leed y sorprendeos...


Dicen que representa el rostro serio de la ufología española. Pero en el rictus no está el honor. Está en las palabras y en los hechos. Desde sus inicios en el mundo de la ufología, Vicente Juan Ballester Olmos, el hombre que representa el "lado oscuro" de la ufología, ha presumido de su carácter científico, credibilidad y seriedad; de su "rigor académico" y su "escepticismo sano".No voy a entrar a valorar la calidad o no de sus trabajos. Hay en esta web sobrada información sobre este asunto. Tampoco entraré a analizar su implicación, que no es poca, en la turbulenta desclasificación de los hasta 1992 archivos secretos del Ejército del Aire en cuanto a los OVNIs se refiere. Sirva, únicamente, afirmar que en mi opinión, y la ristra de evidencias ocuparía un libro, este ciudadano valenciano de 52 años ha colaborado en el desprestigio público del fenómeno OVNI.Pero al grano…


Las palabras

Reza la solapa de una de sus cinco obras publicadas, "Enciclopedia de encuentros cercanos con los OVNIs" (1987), que "su paso por la universidad lo cualifica para el análisis del problemas".No seré yo quien dignifique a una persona, ni siquiera a un investigador OVNI, por poseer tal o cual título. Creo que para aproximarse a este fascinante enigma, la formación autodidacta y multidisciplinar es fundamental. Pero si alguien, en este caso Ballester Olmos, presume de tal circunstancia académica, que mienta en este aspecto sí resultaría criticable.Y esto es lo que ocurre.

A continuación voy a exponer una larga serie de referencias que demuestran su presunción de titulado universitario. Un auténtico escándalo. Vayamos con él:

*"La perseverancia y capacitación científica de Vicente-Juan Ballester Olmos, ingeniero de profesión…" (Entrevista en diario "El Mercantil Valenciano", 23 de octubre de 1992).

*"Estudioso de diferentes disciplinas como física, estadística, informática… situándose en la vanguardia de la ufología científica europea".

*"Cursó ciencias físicas e ingeniería técnica industrial. Diplomado en programación de ordenadores por IBM…" (Referencia de la contraportada de su libro "Los OVNis y la Ciencia).

*Hace unos años se creó el boletín "European Journal of UFO and Abduction Studies". En sus estamentos fundacionales se puede leer: "Se trata de una iniciativa de Craig Roberts, un ufólogo británico… Los escritos científicos que se presenten serán seleccionados por un comité de redacción riguroso integrado por ufólogos como Vicente-Juan Ballester Olmos (España), Joaquín Fernándes (Portugal)…".

*En 1992 se fundó otro grupo en Rusia llamado Consejo Científico y de Análisis de los relativo a los OVNIs y proyecto SETI formado por destacados especialistas internacionales. En sus principios, el fundador del colectivo cita una larga serie de científicos rusos y ucranianos que participan en el proyecto y añade: "Al colectivo también pertenecen algunos científicos e ingenieros del Oeste como V. J. Ballester Olmos (España), Thomas Bullard (Estados Unidos), Richard Haines (Estados Unidos…)…."

*En 1995, el responsable de este colectivo, tras tener referencias por parte de cuatro investigadores zaragozanos de las andanzas de Ballester Olmos, lo defiende asegurando que "puedo dar fe de la validez científica del profesor Ballester Olmos".

*"Vicente-Juan Ballester Olmos, ingeniero valenciano que se ha destacado por su rigurosidad al abordar el fenómeno OVNI…" (Enciclopedia OVNI, editorial Protusa). Nota: la autora del diccionario le solicitó un pequeño extracto de su currículum, algo que por ejemplo también hizo con quien firma estas líneas.

*"Sin embargo, la investigación ufológica más seria, científica y rigurosa pasa necesariamente por Vicente-Juan Ballester Olmos, valenciano de cuarenta años, gerente del departamento de seguros de Ford España y estudioso de Física, Estadística, Informática, etc."

*"El director de investigaciones de la Fundación Anomalía, el profesor Vicente-Juan Ballester Olmos, dijo hoy a EFE que con la entrega de este último expediente termina la desclasificación… El científico señaló que el proceso de desclasificación no se desarrolla bajo el beneplácito de todos los estudiosos…" (Noticia fechada por la agencia EFE en Valencia el 7 de septiembre de 1997).*"Perito industrial, mejor dicho, ingeniero técnico industrial, Ballester Olmos…" (En presentación de entrevista en RNE en junio de 1992).

*"Este libro es fruto de varios años de trabajo… y trata de ofrecer una alternativa científica desde una perspectiva universitaria" (Mailing personal a decenas de investigadores a raíz de la publicación de su libro Enciclopedia de Encuentros Cercanos con los OVNIs".).

*En 1985, la Caja de Ahorros de Vitoria patrocinó unas jornadas ufológicas con la presencia de J. del Oso, J. J. Benítez, Enrique de Vicente… Los "escépticos" protestaron a los organizadores y propusieron un congreso paralelo. Quien diseñó la iniciativa fue uno de los primeros escépticos españoles, Félix Ares de Blas. En una carta que dirigió al director de dicha entidad, De Blas propuso nombres y presupuestos. Más adelante, otro escéptico, L. Hernández Franch, señaló al mismo gerente lo siguiente, una vez que el congreso pareció que iba a realizarse tras haber contactado a los posibles conferenciantes: "En total son seis invitados… así como recibir de manera oficial la importante confirmación citada, en especial para el ingeniero señor Ballester Olmos de Valencia, que suplicaría le enviaran un giro o la posibilidad de cobrar al llegar a Vitoria. Es ingeniero de la empresa Ford de Almusafes y nos ha pedido disculpas por verse precisado a hacer dicha petición… Esperamos que se de el mismo trato a este personal científico en este acto como que el se dio al no cualificado del anterior acto ".

*El mismo autor, en una carta posterior, insitía en esto: "Dada la indiscutible solvencia científica de los conferenciantes en el simposio propuesto, esperamos que usted de órdenes para que seamos considerados no más, pero nunca menos que los anteriores conferenciantes (los arriba citados), que pertenecen a otra línea puramente testimonial".


La realidad

Podríamos mostrar muchos más ejemplos similares, pero creo que son suficientes.La realidad, respecto a estas palabras, es bien otra. Las investigaciones del periodista valenciano Vicente Moros desvelaron que la capacidad científica de Ballester Olmos era la siguiente, según palabras -grabadas en cinta magnetofónica- del interesado: a finales de los sesenta se matriculó durante dos años en "peritaje industrial". Y según sus propias palabras, "no aprobé ni una sóla asignatura".Una vez que se desveló la verdad, y ésta se hizo pública, Ballester Olmos escribió lo siguiente en su obra Expedientes Insólitos (1995). Ruego, por favor, comparen los antes expresado con su, al final, confesada realidad: "Mi dedicación juvenil fue absoluta y mi entrega a esa incógnita que estaba descubriendo, excesiva. Tanto que aborté el progreso de una carrera universitaria en ciernes. Durante aquellos años, después de terminar Bachillerato Superior, comencé Físicas e Ingeniería Técnica Industrial, que abandoné… Actualmente, soy responsable de la gerencia de riesgos en una multinacional del automóvil".¿Por qué no dijo esto desde el principio, alimentando un supuesto currículum como científico? Hubo que esperar a que se descubriera la verdad para que la confesara. Así se escribe la ufología científica de Ballester, un hombre que, como hemos visto, era presentado como ingeniero de la Ford… Y resulta, bendito él, que era gerente de riesgos. Creo que entre ambas cosas dista un enorme abismo.Por la boca muerte el pez. Y es que erre que erre. Tras su confesión, Ballester, como hemos visto, volvió a mentir (agencia EFE en 1997), y se le presentaba como profesor y científico… ¡Ahí es nada!Y, por cierto, pocas páginas más delante de su confesión en la obra Expedientes Insólitos, Ballester Olmos escribía en relación a un grupo de investigación creado por él mismo a finales de los setenta: "Los reunidos, una amplia representación de los treinta doctores, licenciados, ingenieros y analistas del Consejo de Consultores, emitimos un comunicado de prensa que decía, entre otras cosas:… consideramos que las observaciones ovni deben ser materia para análisis científico… Este equipo multidisciplinario abarca una amplia gama de ciencias y técnicas. Su objetivo principal consiste en coordinar los estudios analíticos y asesorar en aspectos técnicos a aquellos que lo requieran".Y esto, insisto, lo dice sólo unas páginas más delante de su "confesión".Nunca hubo mejor dicho: "Por la boca muere el pez".

Por Bruno Cardeñosa

martes, 30 de diciembre de 2008

Feliz 2009 a todos los que aun creeis en algo...


En estos dias en que nos llegan noticias tan tristes desde Palestina, y donde las únicas "estrellas de Belén" que se ven ahora son las que bombardean tanto a los colonos judíos como a los palestinos de Gaza, yo quiero, como siempre, poneros una sonrrisa en la cara y desearos lo mejor, a los que aún teneis la capacidad de creer en algo. Feliz año nuevo.


Luismi